domingo, 15 de junio de 2008

Salva a niños de un osezno y ahora está encarcelado

Patricia Salazar—Notimex
MONTERREY.- Un joven albañil podría pasar hasta nueve años en prisión por atrapar y dar muerte a un osezno en peligro de extinción.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) interpuso ayer una denuncia penal en contra de Esteban Palacios Basilio, quien sometió al oso negro de dos años (al que se le hará una necropsia) en una escuela ubicada al sur de Monterrey.
Mediante un comunicado, la Profepa informó que el acusado podría ser multado con “montos que van de 50 a 50 mil veces el salario mínimo, según la Ley General de Vida Silvestre.
“Igualmente, de acuerdo con el artículo 420 del Código Penal Federal, en sus fracciones III y V, los infractores pueden ser castigados con cárcel que va de uno a nueve años, además de una multa que fluctúa entre los 300 y los tres mil días de salario mínimo”.
Palacios Basilio es originario de Veracruz y tiene 24 años. De acuerdo con su declaración, él se encontraba haciendo adecuaciones en terrenos del Colegio Interamericano del Norte, ubicado en una colonia popular de Monterrey, cuando su jefe se percató de la presencia del osezno y le ordenó que lo persiguiera y capturara. “Queríamos proteger a los niños de la escuela porque algunos de ellos estaban en el salón o jugando afuera”, aseveró, y, a la pregunta de si sabía de las consecuencias penales que le acarrearía atrapar al animal respondió: “No. No sabía qué me iba a pasar, porque yo no lo hice con la intención de lastimar ni matar al animal, pero me están diciendo que estoy en un delito.”
Palacios Basilio, junto con otros albañiles, persiguieron por más de 20 minutos al animal, quien cayó agotado. El oso fue lazado hasta ser casi asfixiado.
De acuerdo con Profepa, “la Dirección de Parques y Vida Silvestre y de Protección Civil del estado recogió al animal en el citado plantel y fue trasladado a la Clínica del Zoológico La Pastora para su atención médica, en virtud de que se encontraba sumamente maltratado y en estado de shock.
“Después de las nueve de la noche del jueves, pese a los cuidados que recibió, el oso murió”.
Hasta el momento van cuatro osos que bajan a las zonas habitacionales de Monterrey y su periferia en busca de alimento, por lo que las autoridades exhortaron a la población a no tratar de detener a ningún tipo de animal, porque podrían resultar heridos o enfrentar procesos penales.
La Profepa resguarda a un oso negro de tres meses de edad en las inmediaciones de Nogales.
El osezno permanecía en una vivienda, luego de que unas personas lo capturaron en la zona rural.
Se determinó que sus captores actuaron de buena fe para salvar al animal, que estaba deshidratado.
El osezno se metió a una escuela y el albañil lo persiguió y lazó; Profepa lo denuncia penalmente por matar un animal en peligro de extinción.

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